El cáncer infantil no aumenta el riesgo de divorcio

Se cree que uno de los factores que puede conducir a una pareja a separarse es el hecho de que uno de sus hijos tenga un cáncer. Sin embargo, según un reciente estudio publicado en la revista Pediatrics, la experiencia de tener un hijo con cáncer no parece ser un factor de riesgo para la separación. Nuestro estudio, dicen los investigadores del Centro de Investigación de la Sociedad Danesa de Oncología, en Copenhague, podría servir para que los profesionales sanitarios sepan cómo tranquilizar a los padres ante el trauma de un cáncer infantil.
El objetivo de este estudio, realizado sobre más de 47.000 parejas con hijos, fue determinar el riesgo de separación de los padres de un niño con un diagnóstico de cáncer. Los investigadores, coordinados por Sally Grant, analizaron los datos de una cohorte nacional para comparar dicho riesgo de separación en los padres de 2.450 niños con cáncer diagnosticado entre 1980 y 1997, y de los progenitores de 44.853 niños sin cáncer. A cada niño con cáncer se lo comparó con 18 niños de la misma edad y sexo sin la enfermedad.

Los resultados mostraron que los padres de niños con un cáncer no tienen un riesgo mayor de separación que la población general. «Siempre ha existido el temor de que una experiencia tan traumática como ésta desencadene en un divorcio. En general, no lo observamos. Lo que sí vimos es una tendencia a tratar de sobrellevar la situación», explican los investigadores. Si el niño había sobrevivido o no a la enfermedad no influyó significativamente en los resultados.
Aunque algunas parejas se separan, los resultados sugieren que la frecuencia no sería más alta que el promedio registrado en la población general. En un análisis de más de 20 años se ha visto que los padres de niños con cáncer no son más propensos que las otras parejas a separarse, aun tras considerar factores como el empleo y el ingreso familiar.
Ayuda psicológica
Los resultados no niegan la realidad de que pueden existir problemas tras un diagnóstico de un cáncer. Si los padres necesitan ayuda se debe buscar a través de asociaciones o grupos de ayuda, como laAsociación de Padres de Niños con Cáncer (ASION), que ofrece, entre otras cosas, soporte apoyo psicológico para el niño y la familia durante todo el periodo de hospitalización.; seguimiento a lo largo de las distintas fases del tratamiento; tratamiento individual para el niño y a la familia en el caso de que existan problemas concretos.; grupos de padres dirigidos por psicólogos especialistas en terapias grupales, o atención específica a la problemática de los hermanos. 

nota
La información médica ofrecida en esta web se ofrece solamente con carácter formativo y educativo, y no pretende sustituir las opiniones, consejos y recomendaciones de un profesional sanitario.
Las decisiones relativas a la salud deben ser tomadas por un profesional sanitario, considerando las características únicas del paciente.

Nuestro deterioro humano comienza a los 45 años

Yo sabia que la vejez humana, para hombres y mujeres, empieza a partir de los 30 años donde se iba perdiendo toda esa potencia deportiva juvenil de los 20 años. Asimismo las arrugas y las canas empiezan a aparecer; sin embargo en estos tiempos esto casi ni se nota por los avances de la ciencia de la salud y el maquillaje; sin embargo en el interior de nuestro cuerpo toda la genética cumple rigurosamente nuestro tiempo de vida; aunque exteriormente tengamos una falsa apariencia juvenil.


Pero lo interesante de todo esto es que nuestro cerebro, si lo cultivamos adecuadamente, va siendo mas potente a medida que avanzamos en edad y nos enriquecemos con conocimientos valiosos y experiencias edificantes.

Hace varios años empece a escuchar a personas muy preparadas academicamente y con gran experiencia de vida decirme,  como resumen de su paso por esta vida humana, que la sabiduría del hombre o mujer en forma integral – si se cultiva desde joven por cierto- llega a su mejor estado a los 60 años. 

Ahora veo con esta interesante noticia (ver abajo) que eso es a los 45 porque allí empieza nuestro deterioro mental; sin embargo tengo una observación que a veces la ciencia o algunos científicos no consideran en sus complejos cálculos o detallados y largos estudios. 

Es decir, hablo de la parte espiritual (No religiosa), que da mucha fuerza real para afrontar y superar accidentes, tragedias o graves enfermedades. Asimismo da una motivación especial para afrontar proyectos de estudio y acciones solidarias, las cuales, generalmente son anónimas para la mayoría de gente en el mundo que solo sigue la moda del momento o cosas superficiales y puramente materialistas..


Hasta siempre.
CTsT

*********************************************************************************************************** 

 

Se pensaba -o al menos así lo habían mostrado los estudios científicos- que el deterioro de nuestras capacidades cerebrales comenzaba a los 60 años.
Cerebro

(El deterioro de las funciones mentales comienza a los 45 años.)
Pero una nueva investigación encontró que estas funciones, que incluyen el razonamiento, la memoria y la comprensión, comienzan a deteriorarse desde los 45 años.
La investigación, publicada en British Medical Journal (BMJ) (Revista Médica Británica), siguió durante 10 años a 7.000 empleados públicos, hombres y mujeres de entre 45 y 70 años.
El estudio, llevado a cabo en la Universidad de Londres (UCL), analizó capacidades de memoria, vocabulario y comprensión.
Los científicos encontraron un deterioro de 3,6% en el razonamiento mental tanto en hombres como mujeres de entre 45 y 49 años.
Esto demuestra, afirman los expertos, que nuestro deterioro cerebral comienza mucho antes de lo que se pensaba.
Y el hallazgo podría conducir a nuevas herramientas para diagnosticar la demencia más temprano.
Lo cual es importante porque los tratamientos para esta enfermedad son más efectivos cuando los pacientes comienzan a experimentar las discapacidades mentales.
La profesora Archana Singh-Manoux, del Centro para la Investigación de Epidemiología y Salud de la Población de Francia, quien dirigió el estudio en la UCL, analizó las funciones cognitivas de 5.198 hombres y 2.192 mujeres que trabajaron como empleados públicos británicos de 1997 a 2007.
Los participantes fueron sometidos a pruebas de memoria, vocabulario y comprensión auditiva y visual.
En el estudio se tomaron en cuenta factores como el nivel educativo de los participantes.

Crisis de la mediana edad

Los resultados de las pruebas mostraron que las puntuaciones de las capacidades cognitivas se deterioraban en todas las categorías, excepto la de vocabulario, y que el deterioro era más veloz entre las personas más mayores.
El estudio encontró una disminución de 9,6% en el razonamiento mental de los hombres de entre 65 y 70 años, un de 7,4% entre las mujeres de esa misma edad.
Para hombres y mujeres de entre 45 y 49 años, el deterioro fue de 3.6%.
Según la profesora Singh-Manoux, la evidencia del estudio demuestra que en la demencia interviene un deterioro cognitivo que dura entre dos o tres décadas.
“Ahora necesitamos investigar quién experimenta un deterioro cognitivo mayor que el promedio y cómo evitarlo” dice la investigadora.
“Definitivamente es posible lograr cierto nivel de prevención”.
“Las tasas de demencia seguirán aumentando drásticamente y las conductas de salud como el tabaquismo y la actividad física están vinculados a los niveles de función cognitiva”.
“Es importante identificar más temprano los factores de riesgo”.
“Si la enfermedad ya ha comenzado en un individuo de 50 años pero sólo analizamos el riesgo del trastorno a los 60 años, ¿cómo podemos comenzar a separar la causa y el efecto?” plantea la investigadora.
La doctora Anne Corbett, de la organización Alzheimer’s Society, afirma que el estudio ofrece nueva información importante sobre el deterioro cognitivo, pero todavía quedan varias preguntas que resolver.
“El estudio no nos dice si alguna de estas personas posteriormente desarrolló demencia, o qué tan factible hubiera sido que un médico general detectara esos cambios tempranos” dice la experta.
“Ahora necesitamos más estudios que nos ayuden a entender más ampliamente cómo medir los cambios en el cerebro para poder mejorar el diagnóstico de la demencia”, agrega.
Otros expertos afirman que, mientras se obtiene esa evidencia, podemos comenzar ahora a hacer cambios en nuestro estilo de vida que ayuden a prevenir este deterioro.
Tal como señala el doctor Simon Ridley, de la organización Alzheimer Research Uk, “aunque todavía no contamos con una forma segura de prevenir la demencia, sabemos que los simples cambios en el estilo de vida, como comer una dieta sana, no fumar y mantener un control de la presión arterial y el colesterol, pueden reducir el riesgo de la enfermedad”.